Desayuno de lujo con una temperatura exquisita y en el jardín de la casa, ¿qué más se puede pedir?
Hoy tocaba visitas de mercados, así que nos hemos acercado a Fajoles, donde hemos visto un mercado pequeñito, pero muy cuco, de productos del país.
En el propio Fajoles nos han dicho que había un “gros marché” a 3 kilómetros, en Caminel, y allí que nos hemos acercado. Y sí, mercado grande de verdad:
Y lo bueno de todos los coches que veis debajo es que a parte de ser una exposición de coches antiguos, el mercado consistía en vender y comprar piezas de repuesto de coches del año de la pera
Como eran cerca de las 2 del mediodía, hemos decidido irnos a comer a casa, así que dicho y hecho. Comer una ensalada de pasta y opciones varias, tomar el sol, leer, ambas, hacer siestas,… y alrededor de las 6.30 nos hemos acercado a Figeac y ¡¡¡ vaya sorpresa de ciudad !!! bonita, bonita, bonita
Cervecitas y vuelta a casa a cenar en el jardín y volver a ver la lluvia de estrellas. Qué paz se respira por aquí.
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